Demolición
La primera opción consiste en la demolición del solado, del recrecido y de la capa de impermeabilización existente, así como el picado de zócalos perimetrales. Además, cortamos el paramento vertical de cerramiento exterior hasta una altura máxima de 30 cm y aplicamos una impermeabilización en forma líquida constituida por mástico bituminoso y una lámina externa de refuerzo. Una vez que esté gelificado, este material conforma un revestimiento elástico, totalmente adherido al soporte, y que lo convierte en un material impermeable al agua, al vapor y a la humedad. El acabado constará de un recrecido y posterior colocación de una baldosa cerámica.
Membrana de poliuretano
Como especialistas en impermeabilizaciones en Pontevedra, también llevamos a cabo nuestros trabajos gracias a la colocación de una membrana de poliuretano. Este material líquido está formado a base de elastómero puro de poliuretano que puede aplicarse directamente en toda la superficie, consiguiendo una membrana continua, elástica, resistente a la intemperie y de excelente adherencia. Para el acabado utilizamos una nueva membrana de poliuretano ADY: resistente a la intemperie, a las temperaturas externas, a los rayos UVA y a la química.